sábado, 2 de abril de 2011

Noche de Día

Quiero entender que tratas de decirme.

Un día de verano. Lleno de estrellas que no se ven.

Con el cielo pintado de azul y gris.

Con los ojos que saben de mi melancolía hoy.


Quiero ahora entender que tratas de decirme.

Arremolinándose las nubes arriba; y yo aquí.

Camine hoy por las calles. Caras rayadas de dolor.

Y las manos del artista embellecen esta pintura.


Quiero hoy yo saber que tratas de decirme.

Tu amor es verdadero, aun cuando ellos no pueden amarte.

Lo que miran mis ojos no puedo olvidar. No.

Mucha maldad y tragedia. Quizás hoy vendrás.


Quiero entender que tratas de decirme.

Mas allá de las estrellas que no se ven ahora.

Con el cielo navegando dentro de tu ser.

Con los ojos que saben de mi melancolía hoy.


Ahora pienso que se que tratas de decirme.

Que después de la noche viene el día, y al revés.

Mi noche y día caen dentro de Ti. Pintas esperanza.

Y las manos del artista embellecen esta pintura.



en Abril 02 de 2011 / 12:57am
Albertho Castro.


miércoles, 16 de marzo de 2011

Se volca mi alma


Aquí estoy otra vez. Si. Otra vez.

Y llevo días sin poder decir una palabra.

Solo pienso y... me estremezco.

Me inunda pensarte. Estoy asombrado.


Tan gentil y amable. Tan noble.

Agradable e insoportable a la vez.

Pensarte es una gota de agua en lo seco.

Una inquietante sensación cada vez.


Me detengo mientras intento descifrar.

Afina mis oídos para escucharte claro.

Mientras tanto mi alma se volca.

Enséñame a entender para aprender.


Sentado en la misma silla.

Volteo y veo las mismas paredes de ayer.

Estoy aquí y... te siento aquí.

Quedo sin palabras. Vivo asombrado.


Basura es quien se niega a creer en ti.

Sentir, y mirar todo afuera me basta; hay huellas.

Y las huellas no pueden estar equivocadas.

Yo voy a morir en tu presencia.


en Enero 25 de 2011 / 11:54pm
Albertho Castro.

Ese Hombre


Era un callejón. Una penumbra y todo dormía.
Estaba la noche, y allá la luna yéndose.
Estaba ella grande y amarilla.
Era un callejón, y yo en el carro solo estaba.

Así, por mi ventana paso ese hombre.
Ese sucio y renco. Y frente de mi...
Frente de mi cayó al suelo.
En la calle él estaba, y yo solo observaba.

Mi garganta se entumió, y encorve mi espalda.
El se acomodaba. Parecía que había encontrado cama.
Entonces por la calle, a lo lejos, venia una patrulla.
Y paso. Paso tan cerca de él. Tan fuerte.

Casi lo atropella. Pasó a su lado, y se fue.
Nada hizo por él. Yo tampoco. Fue un impacto.
No sabes que hacer. No piensas pronto que hacer.
Me invadió la nostalgia, y pensé en ayudarle.

En eso entonces... si. Entonces el, lento,
se levantó, y partió. Ese sucio y renco.
Ese hombre que por mi ventana paso. Frente de mi.
Ese el de la calle. El que se acostó en el suelo.

Ese que no supe que le sucedía.
Ese que no se si veré otra vez y ayudare.
El que paso, cayo, se levantó y partió.
Mi triste historia en esta noche.

en Noviembre de 2009
Albertho Castro.

Permanece a mi lado


Permanece a mi lado.
Cuando los sentimientos escapen sin control.
Cuando mi vida parezca una fotografía borrosa.
Cuando me sienta solo y te necesite a ti.

Permanece a mi lado.
Cuando el viento me susurre nostalgia.
Cuando me enfrente a la duda.
Cuando las emociones tiemblen sin hallar firmeza.

Permanece a mi lado.
Cuando mis brazos busquen refugio.
Cuando deba tomar decisiones.
Cuando quiera llevar solo mis cargas.

Permanece a mi lado.
Cuando mi carne luche por vencer mi fe.
Cuando este frente a la tentación.
Hazme entender; y aprenderé tus mandamientos.

Albertho Castro.

jueves, 21 de febrero de 2008

Hoy en mi cumpleaños


He caminado solo tanto últimamente,
que no encuentro ya en mi mente nada que me de placer.
Siento la felicidad cada vez mas lejos.
Se me van haciendo viejos sueños mágicos de ayer.

Yo quería ver la vida simplemente
un lugar y una simiente que plantar y recoger.
Como una cabaña de madera en la montaña
y asomarme a la ventana para ver el sol nacer.
A veces voy a la ciudad y no consigo
encontrar ni un solo amigo entre tanto corazón.
Tanto rostro triste, tanto rostro serio.
Cada cual con su misterio. Cada cual con su ilusión.

Agosto 21 de 2001
Albertho Castro.

sábado, 16 de febrero de 2008

Antes de saber quien eras ya yo te estaba amando.


No siempre entiendo al amor.
Mi situación es una desolación.
Porque se me ocurrió quererte?
Porque tuve que conocerte?
Este es mi lamento. Yo quiero estar tranquilo.
No quisiera sentirlo. No quisiera ni pensarlo.Es muy fuerte mi deseo al verte.
Cuando pienso en ti, yo siento que te estoy amando.
Que Dios perdone a este corazón.
Insiste en amarte, pero es imposible.

Ay mujer !!... vivo pensando si te olvidare.
Supe que tu vida estaba unida ya con otra.
Supe que tus manos tus caricias ya tenían dueño.
Que Dios me perdone si al verte te deseo.
Que triste. No puedo tenerte en mi canción.
No seras como la lluvia fresca en mis manos.No habrá una primavera donde pueda conquistarte.
No te daré mis días ni me darás los tuyos.
Sentimiento que me ahoga. No puedo no pensarte.
Que Dios perdone a este corazón.

Puede que no seas tu; pero es a ti a quien amo.
Sigues dentro de mi pecho y te sigo recordando.
Eres un secreto que llevo dentro a cada momento.
Te quise olvidar y tu mirada borrar.
No concibo hacerlo aun. Te nombro todavía en silencio.

Albertho Castro.

martes, 1 de enero de 2008

Historia para recordar


Hay algún lugar donde pueda estar verdaderamente solo? Solo con mis pensamientos. Pienso en mi familia. Pienso en mis amigos. Pienso en los segundos que resuenan a cada hora. Pienso en mi vida y en mis largos caminares. Lo pienso en voz alta y escucho a mis propios pensamientos hablar. Pero, de pronto suena una voz que no se parece mucho a la mía.

-Hola. Has caminado un buen tramo-.

Entonces abro mis ojos y me doy cuenta que o estoy solo. Hay alguien detrás cerca de las montañas, la nieve y el viento. Parece como voz de persona; aunque algo distinto (entonces pienso en ponerme en pie e irme. En no escribir ni hacer un solo dibujo más; ya tengo suficientes).

-Pero, antes escúchame. Ven a observar el día. Estoy tan feliz de que disfrutes lo que planee y escogí para ti-.

Me detengo y observo. Todo es tan majestuoso!! Esa voz parece no estar molesta. De hecho... parece amable. Acaso no me ve? Soy débil. Alguien que falla con frecuencia. No se usar mis alas. No soy bueno para hablar, y dibujo en mi soledad. No quiero mas pinturas (Entonces se inclina con dolor en su corazón).

-Quien te dijo esas cosas? (me pregunta) como lo sabes?-.

Me lo dicen los recuerdos. La gente con quien viví. La gente con quien vivo (comienzo a alejarme).

-Pero permíteme antes mirar tus hojas que hacen tan pesado tu caminar y aplastan tu corazón-.

Entonces me hizo ver lo que me doblaba y que hacía que mis alas cayeran.

-Ooh! Querido hijo: Estos dibujos que han hecho de ti, no se parecen a ti para nada-.

Después me arranco esas hojas sucias y arrojo al fuego todas las palabras feas. Se puso en

pie, diciendo:

-Detente aquí. Veras que lo que más necesitas es una imagen hecha por mí-.

Me detuve con paciencia viendo lentamente el horizonte. Luego, pasado algo de tiempo, dijo:

-Querido hijo: Es hora de que sepas como luces en verdad-.

Quito el velo que cubría mis ojos, y lo que vi me provoco entibiarme hasta los pies. Yo, junto a El, lucia más grande... más fuerte. Tenía en mi espalda unas alas muy fuertes y largas. Una mirada en mis ojos valiente y firme. Libre.

Pero, Señor? (dije), Acaso dices que ese... soy yo? Me gustaría pod

er creerlo. Pero... Señor: temo creerte.

-Yo sé quién eres, porque yo te cree. Yo construí la tierra y la puse en marcha. Yo sembré las praderas. Puse peces en el océano. Yo alimento a las aves Aunque el hombre lo dude: Ni uno de ellos nace sin que yo lo sepa. Yo te vi salir del lodo y el pasado. Yo he visto todo lo que hiciste y se todo lo que harás. Yo te di tu cuaderno y tu pluma. Tu cuaderno y tu lápiz; tus imágenes. Yo las escogí para ti. Son las cosas especiales para ti. La voz que te di es para que puedas cantar sobre los colores del otoño y sobre los campos de primavera. Yo te di tus manos para que aprendas a usarlas. Puedes hacer dibujos para mí. La mayoría de los hombres (dijo con tristeza) solo usan sus imágenes para hacer que otros se sientan desdichados-.

Yo solo pensé sobre las cosas que escuchaba. Luego, analizando

algo, pregunte: Señor? Si tu hiciste esta tierra asombrosa, no puedes hacer que el hombre aprecie tu creación y obedezca tus mandamientos? El, calladamente y con una sonrisa, me dijo:

-Un regalo que se reclama no es realmente un regalo-.

Busque en mi libreta y encontré varios escritos pasados que había hecho tiempo atrás y algunos dibujos, y dije: Son pensamientos lejanos, Señor. El sonrió con placer, y dijo:

-Lo conservaré como uno de tus regalos para mí-.

Entonces se inclinó, y dijo:

-Así luces, y así te veo yo. Conserva esto en tu libreta y ya verás que te librara de todos esos recuerdos y de todas esas mentiras que los otros te inventaron solo para hacerte sentir pequeño. Y, por último, tus alas. Sabes para que sirven. No solo para volar, hijo. Quiero que vueles muy alto. Llévame cerca y te sentirás más ligero-.

Sonreí, di un suspiro, y me sentí más grande y más fuerte. Más valiente y ligero. La carga se había ido. Me sentía limpio. Mire hacia arriba y hacia abajo. Todo es majestuoso. Rodee el cielo con una mirada; mire sobre los arbustos de lirios lejanos florecidos y sobre las plantas que cubrían las montañas, haciéndolas lucir más bellas y alegres. Ahora tengo ganas de vivir sin cargas. Tengo, además, la ligereza de escribir y hacer todas las cosas sin peso que me estorbe, sin esforzarme demasiado y con el deseo de hacerlo... sol

amente para El..

Albertho Castro.

martes, 18 de diciembre de 2007

Sentado a la ventana


Aquí estoy sentado junto a la ventana. No quiero detenerme de verte al cielo. No puedo parar de observar la nieve que esconde a toda la tierra. Dios: no me dejes dormir.

No quiero dejar de ver la calma que traes por la noche. No quiero perderme este espectáculo nocturno. No puedo dejar de oler tu belleza majestuosa. Con anhelo, que mis ojos te adoren quiero. Dios: no quiero dormir.
Que tal que me duerma y que mis sueños no te recuerden? Q
ue tal que me pierda de ver la hermosura con la que tu mismo vestiste a esta noche que derrama hielo por todas partes? No quiero parar de saborear tu suculenta paz. No me dejes dormir. Te lo ruego!

Que nunca olvide que me esperas ansioso para escuchar mi calma. Que pasen los minutos y las horas sin que me enfade. Dios: no me dejes dormir.

Quiero escuchar lo que dices con cada gota de hielo que cae al suel
o sin provocar un solo sonido. Dios: Si caigo rendido por el sueño, sepas tu que no te olvidare. Si duermo, Esperare ansioso mi despertar para olerte de nuevo lleno de asombro y admiración. Atento a ti. Dios del cielo. Dios mio. Dios de todo. Dios de todos los territor
ios de la tierra: te Amo. Tu sabes quien eres. Tu sabes que eres digno. Sabes que te necesito para vivir; entonces te adoro.

Me vence el sueño y estas conmigo. Despierto, y... aun estas conmigo.
Albertho Castro.

Te espero aqui


Cuando llegue la noche, te esperare.
Al comenzar el día, te esperare también.
En mis sueños al dormir, aun ahí te esperare.
Cada segundo de mi tiempo
lo llenare con la esperanza de verte.

Cuando me llegue la angustia, te buscare sin detenerme.
Sera imposible no pensarte y saber que estas cerca.Nunca me bastan todas las palabras para decirte
cuan asombrado vivo por saberte en tu grandeza.

Dibujare en mi mirada al mundo palabras que me digan:
"se paciente, espera sin desesperanza, vive mientras viene".
Esperare aquí por el cambio de mi vida.
Por el cambio que me dará un cuerpo glorioso
para estar contigo para siempre.

Cuando vengas como las aguas por una orilla de la tierra.
No tengo mucho que darte; soy tan frágil ante ti.Lleno de asombro e impacto, maravillado, te esperare.
Te esperare cuando las aguas se remuevan.
Tu puedes volver a restaurar la endebilidad que causo el pecado.

Aunque a veces parezca ausente, aquí lo esperare.
Llegara el día. Las nubes te abrirán paso y todos te verán.
El cielo se abrirá, entraras, y todos te verán. Si lo harán.

Quien no cree, sabrá entonces que eres Dios. Se arrepentirá.
Te veré cuando salgas brillando como el sol.
Te veré cuando el viento sople hacia fuera mi temor.
Dentro de tus brazos entrare. Si lo haré.
En tus brazos, Padre, nacerá nuestro descanso.
Te veré cuando vengas; Cuando mi vida sea completada.
Cuando me tomes al pie de Jesús. Eso esperare.
Tu eres mi única esperanza. Mi refugio.
Te espero aquí: Oh Jehová; mi fortaleza.

Albertho Castro.

viernes, 7 de diciembre de 2007

La vida como un libro


Que días! Días de la vida. Pasan y pasan sin retroceder. Como leer un libro. No puedes quedarte en una misma pagina. Debes avanzar. Descubrir la historia que contara la siguiente hoja. Asi es la vida. Tiene ya su historia escrita. Solo debes leer, leer. Descubrir y vivir cada día. Hasta llegar a la consumación.

Hasta hoy, ha sido impresionante e inesperado vivir cada cosa
que Dios escribió para que viviera en mi vida. Difícil, lo ha sido. Momentos de tormento, Momentos excitantes, emocionantes. Días de gozo. Etapas de avance y madurez. Días de decisión, de lecciones. Tiempos de crecimiento. En fin.

Me resta avanzar calladamente. Caminar en cada pagina que mi autor dio para mis días de vida que quedan por recorrer. Puedo, acaso, ponerme en pie ante El, para reclamar o decir que no me gusta y no quiero seguir viviendo? Que no es verdad que mi historia esta escrita en la eternidad?Solo me queda vivirla entonces. Solo eso. Vivirla eternamente para El. Cumpliendo cada pagina que planeo para que yo viviese. Solo me queda cumplir su voluntad en mis días. Seré obediente. Así entonces lo agradare. Puesto que el me creo a mi. Soy indefenso ante el.

Albertho Castro.