domingo, 28 de octubre de 2007

Huellas

Tus ojos están vendados. No puedes ver entonces.
Alguien paso por tu lado pero no pudiste ver.
Como sabes que fue? Quizás un camello... o una persona.
Destapa tus ojos; mira con quietud ahora las huellas.
Las huellas en la arena no pueden estar equivocadas.

Esa es la manera en que yo conozco a Dios.
Sus huellas están en mi entorno.
Donde sea que veo hay evidencia de su existencia, poder, amor.
Su naturaleza no tiene duplicación ni en dos hojas de árbol.
Variedad. Frutas y verduras de diversos colores,
sabores y formas distintas. Tierra, Mar, Cielo, Gotas de agua,
Seres pequeños. Incontables cuerpos celestes; mira alrededor.

Arroyos y Ríos fluyen; Copos de Nieve, todo habla de El.
Montañas majestuosas. Puedes pararte en la arena de la playa
y ver el chapoteo de las olas a tus pies sin sentir
que hay un Dios enorme que sostiene el Universo?
Quien sino Dios podría pintar el cielo con una mezcla asombrosa
de hermosos y delicados colores para formar un crepúsculo Glorioso.
Truenos, Relámpagos, furia en la Tormenta y Viento. Todo habla de El.
Tienes dudas? Quieres evidencias de que Dios vive y Reina?
Mira tu alrededor. Hay huellas a cada lado. Sus huellas están a tu lado.
Las huellas no pueden estar equivocadas.

Albertho Castro.

Tu Recuerdo

Tu memoria se hizo en el pasado. Sigues tan presente.
No concibo olvidarte; No puedo y no quiero.
Podría acaso borrarse de mi todo lo que me hiciste vivir?
Como en una burbuja estaba yo dentro de ti.
Fuera de ti nadie había. Solo espectros.

No me avisaste de tu partida... Eras mi habitar.
Estaba tan acostumbrado a ti; tan apegado.
Eras todo en mi vida. Lo necesario para vivir.
Recuerdo de tu sonrisa. Recuerdo de tus cuidados.
Recuerdo de tu abrazo. No me avisaste de tu partida.

Como cuando se va una estrella. Así.
Sin poder detenerla. No te despediste.
Mi inocencia me segaba y no supe que pasaba.
Ahora veo, y se que te fuiste y no podre encontrarte mas.
Solo en el recuerdo. En tu Recuerdo.
Donde se guardan la vivencias.
Donde caben tantos días y minutos.
Donde residen los momentos que pasaron de ser.
Donde esta tu historia... y la mía.
Donde te fuiste. Donde quede a la deriva.
Donde paso lo que nunca he sabido describir
y no he podido olvidar. Ahí estas.
Ahí, donde me encuentro contigo todos los días.

Cuanto te extraño !!! Llego a mi vida una luz mas grande que tu;
Farol de mi Recuerdo. Dios venció la muerte.
Espero verte en el fin. Aun te sigo amando. Mi Recuerdo.

Dedicado a la memoria de Jesús Castro Espinoza (D.E.P.).
Albertho Castro.