viernes, 30 de noviembre de 2007

Mi regalo de hoy

Lagrimas que salen por ver el sol.
Nadie puede penetrar una mirada fijamente en el.
Cuentos que se inventan. Palabras que nadie escucha.
Innumerables arboles que contar no puedes.
Sus hojas que los rayos del sol seducen, como espejos brillan.
Como frutos de luz. Como ojos que te observan con ternura.
Este es mi regalo de hoy.

Una vista de un parque que parece un bosque en el cielo.
Con tesoros que, ansiosos, esperan ser descubiertos.
Descubiertos por aquellos quienes pisan sus atajos.
Un puente que atraviesa un brazo del lago.
Porque es inevitable mencionar que el parque tiene un lago.
Un lago con cisnes. Patos y gaviotas; como un cuento.
Este es mi regalo de hoy.

Un aliento mas. Un respiro y un suspiro de admiración.
Un día mas que me llena de satisfacción.
Satisfacción por tener al Creador cerca de mi.
Lagrimas que cubren mi rostro por mirar el cielo.
El lugar donde el Creador pensó en mi. Donde me amo.
Este es mi regalo de hoy.
Parque de Salt Lake City Utah.

Albertho Castro.

Aqui estoy solo yo


Buen día! Aquí estoy de nuevo. Sin saber la hora ni que día es hoy; ya que parece que todos los días son el mismo. Como una historia que nunca acaba; y es verdad. La historia no termina, solo tiene días y noches. La vida sigue paso a paso.

Camino bajo el cielo frió. Veo caer una lluvia de otoño. Siento las hojas golpear mi rostro y azotar el suelo. Lo hacen ver como cubierto de oro. Como ser insensible ante esto? Como tener cerrados los oídos y no escuchar esta canción? Como no creer que eres el Altísimo?imposible. Como no creerte si tu eres el autor de todo cuanto exi
ste?.

Mi piel se eriza al sentir el viento. Me estremezco. Pero me asombra aun mas el saber que eres Tu quien sopla. Es indeciblemente asombroso. Y aquí estoy yo. Espero que la biblioteca abra sus puertas para entrar a leer un poco. Escucho el intenso soplar del viento sobre los cielos, como si fuese a romperlos. Aquí estoy. Maravillado de tu Gloria, de todo lo que Eres. Sin poder borrar la sonrisa de asombro que enseñorea mi rostro. Disfruto tu aroma de mañana.
Aquí estoy yo. Espero por ti: mi Dios increíble.
"Day-Riverside-Library" Salt Lake City, Utah.

Albertho Castro.

El niño y yo


El niño que preguntaba al viento quien es el pintor del universo.
Luna luna blanca estrella quien te dio tu luz y el cielo azul.
Deslumbrante perla que acompaña el cielo.
El niño que en soledad vivía escribiendo
perdió el valor y encontró el silencio.
Queda. Apenas queda nada. Apenas ni palabras quedan.
Solo el silencio que hacia estallar la noche fría y larga.
La noche que no acababa. En su ventana brillaba el sol.
Su corazón triste contempla la ciudad.
En el reloj las horas veía pasar.

Bajo la penumbra de un farol el niño preguntaba:
-viento viento quien es el pintor del universo?
Junto a las manillas del reloj,
esperaba todas las horas que quedaban por vivir.
Tranquilamente caminando el niño hablaba
bajo las estrellas diciendo mil cosas bellas.
El niño que hablaba con el viento.
Tenia en sus palabras calor y frió de invierno.
Era capas de hundirse en la tristeza.
Amigo y amante fiel de las estrellas.
Camina junto a mi soñando mil cosas bellas.
Asi lo he conocido y así me gusta a mi que sea.

Tantos caminos camino. Tantas personas conoció.
Solo a el mismo se encontró.
En cada sueño que soñó. Cada paisaje que observo.
Solo buscaba sin saber a donde ir.
No sabes viento bien las noches que te dio.

Ahora se viento bien quien es el pintor del universo.
Ahora veo luna luna blanca estrella
quien te dio tu luz y el cielo azul.
El niño que en soledad vivía escribiendo,
perdió el temor, y encontró el silencio.
En su ventana brilla el sol. El niño que preguntaba al viento
quien es el pintor del universo.
Viento viento sopla viento. Comienzame a sentir.
Te busco en la banqueta para que estés conmigo.
Para estar junto a ti.

Albertho Castro.

Decision

Todo está en silencio. Es temprano. Mi café esta caliente. El cielo aun esta negro. El mundo sigue durmiendo. El día se aproxima. Se acercara rugiendo por las montañas al levantarse el sol. La quietud de la madrugada se tornara en el ruido del día. La calma de la soledad se reemplazara por el golpeteo rítmico de la raza humana. El refugio de la temprana mañana lo invadirá las decisiones que deben tomarse y las obligaciones que deben cumplirse. Durante el tiempo quedare expuesto a las exigencias del día. Ahora es el momento en que debo tomar una decisión. Por causa de la cruz, tengo la libertad de decidir. Así que decido.

Elijo el amor.
Ninguna ocasión justifica el odio; ninguna injusticia autoriza la amargura. Elijo el amor. Hoy amare a Dios y lo que Dios ama.

Elijo el gozo.
Invitare a mi Dios para ser el Dios de las circunstancias. Rehusare la tentación de ser cínico. Rehusare ver en los problemas algo menos que una oportunidad de ver a Dios.

Elijo la paz.
Viviré habiendo sido perdonado. Perdonare para que pueda vivir.

Elijo la paciencia.
Pasare por alto los inconvenientes del mundo. En lugar de quejarme porque la espera es demasiado larga, agradeceré a Dios por un momento para orar. En lugar de cerrar mi puño ante mi debilidad, la encarare con gozo y valor.

Elijo la amabilidad.
Ser amable con los pobres, pues están solos. Amable con los ricos, pues tienen temor. Amabilidad que hace sentir bien a la gente y que provoca sonreír de asombro. Y amable con los malvados, pues de tal manera me a tratado Dios.

Elijo la bondad.
Prefiero estar sin un dólar antes que aceptar uno de manera deshonesta. Prefiero ser ignorado antes que jactarme. Prefiero confesar antes de acusar. Elijo la bondad.

Elijo la fidelidad.
Hoy guardare mis promesas. Mi hermana no cuestionara mi amor. Mi familia nunca tendrá temor de que yo no regrese a casa.

Elijo la mansedumbre.
Nada se gana por la fuerza. Elijo ser manso. Si levanto mi voz que solo sea en alabanza. Si cierro mi puño, que solo sea en oración. Si hago exigencias que solo sea a mi mismo.

Elijo el dominio propio.
Me niego a permitir que lo que se va a podrir gobierne lo eterno. Solo me llenare de gozo. Solo me apasionará mi fe. Solo Dios ejercerá influencia sobre mi. Solo Cristo me enseñara. Elijo el dominio propio.

Amor, Alegría, Paz, Paciencia, Amabilidad, Bondad, Fidelidad, Mansedumbre, Dominio propio. A estos encomiendo mi día. Si tengo éxito, daré gracias. Si fallo buscare su Gracia. Y después, cuando este día haya acabado, Pondré mi cabeza sobre la almohada y descansare... descansaré en mi Creador.

Albertho Castro.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Mi dia

En mi silencio comienzo a orar.
Le cuento a Dios todo lo que hice en el día.
Me despierto sobre la pequeña cama.
Ordeno mi lugar. Lavo los platos.
Le digo a mi hermana que el desayuno estuvo delicioso.
Camino por la calle. Leo un poco.
Escucho algo de música. Medito un poco.
Aprendo cosas nuevas. Trato de seguir todas las reglas.
Intento guardar mi pureza. Estudio mi vocabulario.
Me divierto bastante con mis sobrinos.
Y entonces, es bueno saber cuanto me amas.
Es verdad, la biblia dice que tu nos amas.
Tu realmente me amas. Tu amor esta conmigo todo el día.


Hoy no me ocupe mucho de la cama.
Parece que mi vida esta poco desnutrida.
Deje la biblia en mi mochila.
Creo que vi demasiada televisión.
Tengo algunos problemas en mi vida.
En mi tiempo libre escuche poca música.
Tu comunión no se debe olvidar.
A veces suelo desentonar cuando me pongo a cantar.
Me encierro mucho en las tareas que la vida trae.
Así que... es realmente bueno saber cuanto me amas.
Es verdad, la biblia dice que tu nos amas.
Tu realmente me amas...
Tu amor estuvo conmigo durante todo el día.

En la cama tranquilamente descanso,
sabiendo que Dios me ama tanto.
Albertho Castro.